Germán Tessarolo en su estudio

BIOGRAFÍA

Germán Tessarolo

Germán Tessarolo nació en Venecia, Italia, en 1945. A los tres meses de edad emigró con su familia a Buenos Aires, Argentina, donde transcurrieron sus primeros años. Proviene de una familia vinculada a distintas disciplinas artísticas: su bisabuelo, Antonio Baggio, fue profesor de dibujo y escultura en la Escuela de Bellas Artes de Venecia; su padre, Aldo Armando Tessarolo, fue barítono y violinista; y su tío, Germán Tessarolo Baggio, fue pintor y publicista. Esta relación temprana con el dibujo, la música y las artes visuales formó parte del entorno en el que comenzó a desarrollar su sensibilidad artística.

Desde niño manifestó una inclinación definida hacia el dibujo y la pintura. En su propia memoria de formación ocupa un lugar importante su tío Germán, quien lo estimuló en el estudio de la anatomía, la perspectiva y la composición. Tessarolo recuerda que a los dieciséis años ya dibujaba y pintaba intensamente, construyendo una formación basada tanto en la práctica constante como en la observación y el contacto con otros profesionales del dibujo y la pintura.

Su trayectoria expositiva comenzó tempranamente. El registro de exposiciones documenta muestras individuales desde 1967, con presentaciones iniciales en Buenos Aires y Milán, y posteriormente una trayectoria desarrollada en Colombia, América Latina, Estados Unidos y Europa. A lo largo de las décadas, su trabajo ha transitado por diferentes lenguajes, temas y soportes, manteniendo como elementos recurrentes la investigación sobre el color, la línea, la figura y las posibilidades expresivas de la materia.

En 1969 llegó a Colombia. Bogotá se convirtió progresivamente en el lugar desde el cual desarrollaría gran parte de su vida y de su trayectoria artística. Paralelamente a su práctica como pintor, trabajó en publicidad y dirección de arte, una experiencia que amplió su relación con la imagen, la composición y los procesos creativos. Desde Colombia mantuvo además una relación constante con Europa y otros contextos culturales a través de sus viajes y exposiciones.

La experiencia de vivir entre diferentes geografías ocupa un lugar importante en su obra. Venecia, Buenos Aires y Bogotá no aparecen simplemente como lugares representados, sino como experiencias que se transforman con el tiempo y que reaparecen en su lenguaje visual. La memoria, el desplazamiento, el color y la transformación constituyen así algunos de los elementos que atraviesan distintas etapas de su producción.

A lo largo de su trayectoria han aparecido motivos como máscaras, personajes del carnaval, paisajes, ciudades, ángeles, Cristos, mariposas, músicos y otras figuras. Tessarolo no los entiende como un repertorio cerrado ni como símbolos destinados a una única interpretación. Son motivos que regresan, se transforman y pueden desaparecer para dar lugar a nuevas búsquedas. En su proceso creativo, la pintura, el dibujo y la escultura funcionan como espacios de experimentación permanente.

El color ocupa un lugar central en esta investigación. La experiencia veneciana y la observación del paisaje y de la luz colombiana fueron incorporándose a un lenguaje cromático propio, en el que distintas intensidades, transparencias y relaciones tonales permiten construir atmósferas, figuras y espacios. La luz del trópico y la transformación de Bogotá han tenido una presencia directa en su obra.

Su práctica se ha extendido también al dibujo, la obra gráfica y la escultura. En la obra gráfica, el papel se convierte en un espacio particularmente libre para la línea y el gesto; en la escultura, materiales como piedra, bronce, vidrio y metal han permitido trasladar algunas de sus investigaciones sobre memoria, transformación y forma al espacio tridimensional.

Otra dimensión de su trayectoria corresponde al trabajo desarrollado en torno al arte y la arteterapia. Desde hace más de dos décadas, a través de Neuro Arte – Terapias de Motivación, Tessarolo ha desarrollado talleres y procesos de creación con empresarios, instituciones, fundaciones y asociaciones. Esta práctica establece una relación entre creación artística, experiencia humana y procesos de transformación, y constituye una dimensión diferenciada pero relacionada con su trayectoria artística.

Después de varias décadas de trabajo, Tessarolo continúa entendiendo el arte como un proceso abierto. Su práctica no se construye a partir de una fórmula única, sino mediante la investigación, la experimentación y la posibilidad de volver a comenzar. Pintura, dibujo y escultura forman parte de una misma búsqueda: explorar cómo el color, la materia, la memoria, la experiencia y el tiempo pueden convertirse en imagen.

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